lunes, 4 de enero de 2016

FELICES REYES, FELIZ ILUSIÓN



Somos lo que cada noche de Reyes soñamos con querer ser. Somos un puñado de ilusiones contenidas o desatadas que se entregan por un puñado de sueños.

Fuimos y seremos aquellos magos que cruzan el mundo para alentar corazones y tan potente es nuestra magia que hechizamos con sonrisas a quienes dan sentido a nuestra vida.

Somos los que se van a dormir temprano para dar tiempo a que se fabriquen nuestros deseos en nuestro periodo de inconsciencia. Mientras somos conscientes de que lo más bonito está por llegar y, por eso, lo soñamos cada día un poquito más intenso, un poquito más consciente, un poquito más lejano… allá donde Oriente se junta con Occidente. Allá donde alguien le da forma a nuestra carta de deseos de cosas imposibles que se vuelven más posibles a la fuerza de escribirlos, a la fuerza de sentirlos, a la fuerza de soñarlos. 

Somos todo aquello que hemos caminado a lo largo de estos años con esos zapatos que hoy ponemos debajo del árbol de Navidad. Un par de suelas desgastadas esperando otra oportunidad. Un par de ojos iluminados por la incógnita del que vendrá… 

Somos el vuelo de Peter Pan. Eternos niños en un mundo de gigantes que nos obligaron a crecer. Seguimos viviendo  en Nunca Jamás y contando estrellas cada noche. 

Y tan fuertes eran nuestras sonrisas cada cinco de Enero que se quedaron impregnadas en nuestra alma. Y tanta magia se desprendió en aquellos días que destilamos amor por los cuatro costados, por los cuatro punto cardinales, por las cuatro estaciones de nuestra vida.
Y entonces perdimos un poquito el norte y volvimos a creer en cuentos de hadas. Seguimos volando allá donde los sueños no tienen límites porque hemos perdido toda la cordura. Y en nuestro delirio seguimos esperando a los Reyes Magos porque sabemos que ellos serán los únicos que nos salven de la desidia de no creer en nada.

Y la noche se confundió con el día, la razón con la locura, los sueños con la realidad. Y, como cada año, nuestros corazones se poblaron de gratitud. Y como cada año seguimos prendidos de miles de sueños por cumplir.

Quien cree en la magia está destinado a encontrarla…







lunes, 21 de diciembre de 2015

ADIÓS 2015



La taza hirviendo erosiona mis labios incandescentes
Afuera, la niebla empapa los recuerdos de este año que acaba.
Como un volcán me queman los recuerdos al alba
Mientras su lava quema mi piel ardiente.

La lumbre acaba con todo lo que pudimos ser en 2015
Y no fuimos por el miedo de consumirnos.
El sol tímido, no vence a la niebla
Y no amanece por el temor de confundirnos.

Mientras, el nuevo año despunta en la ventana.
Al alba, entre las nubes, entre los sueños, entre ilusiones hilvanadas.
Mientras, este año teje recuerdos en mi manta
En la claridad del día, enredado entre niebla disipada.

Y así es como se marcha 2015, un año que quedará marcado a fuego.
Atrás quedan los impulsos del corazón, las maletas a medio hacer y un barco sin timón.
Atrás los “quiero pero no puedo” y los puedo pero no quiero. Atrás aquello que ya no se quiere sin límite porque el barco zozobra. Atrás las ganas olvidadas en un viaje que ya no tiene retorno.
Por delante un tiempo para ponerle fin a todo lo que nunca empezó.
Cada nuevo año supone un nuevo viaje. Un nuevo reto.
Cada año nuevo nos retará a ser felices. Ese es nuestro verdadero destino, allá donde los barcos no zozobran porque navegan sobre un mar en calma, sobre nubes hilvanadas con sueños. Allá donde los volcanes en erupción nos siguen empapando de lava la sangre para demostrarnos que seguimos vivos.


lunes, 23 de noviembre de 2015

MI PACTO CON NOVIEMBRE






Anoche hice un pacto con Noviembre: yo le cubrí de letras y él me inundó de lluvia.

Anoche Noviembre me confesó que tenía frío y decidí ser su dueña llenándole de primavera.

Anoche Noviembre llegó a un acuerdo con el tiempo y yo, fiel a mi propósito, prometí no abandonarle nunca.

Anoche Noviembre me hizo una promesa, entre gotas de lluvia.

Y entre letras y agua cristalina se reflejó en el suelo tu retrato, ese que juró no desteñir su rostro por mucho que lloviera. Ese que queda emborronado, ahora, entre agua y tierra. Ese que no logré rescatar por mucho que yo quisiera.

Anoche Noviembre volvió a latir… porque yo le traje flores a su puerta.






miércoles, 4 de noviembre de 2015

GRACIAS A LA VIDA



La vida es maravillosa. A pesar de las zancadillas, de los baches y de las pruebas a las que nos somete debemos de estar agradecidos por el bien tan preciado y único que constituye. La vida es un vals y depende del paso que demos estaremos en mejor sintonía con la música o en peor posición.

Vivir es sentir, amar, sonreír, llorar, disfrutar, sufrir… todo en uno. Alternamos momentos de tristeza y de alegría porque ambas son necesarias y complementarías. Somos lo vivido.

La vida se llena de huecos negros, blancos y grises; De Luces y sombras; De veranos e inviernos. 

La marcha de nuestros pies cansados nos llevarán a recorrer montañas y llanos, ciudades y desiertos.
“La vida me dio el corazón que agita su marco”. Por eso… con el corazón en la mano, a pesar de los posibles contratiempos: GRACIAS A LA VIDA.


lunes, 2 de noviembre de 2015

NOVIEMBRE DULCE



A pesar de todo, a mi me gusta señalarte como el mes más dulce del año. Te has despertado lluvioso esta vez. Será que no quieres pasar inadvertido y chisporroteas en la ventana, sin prisa pero sin pausa.

Te has despertado guerrero también, será que nunca me concediste tregua, porque sabes que me gusta librar mil batallas. Sabes bien que suelo salir triunfante, aunque el viento y tu tempestad me intenten derribar, aun sigo en pie. 


Noviembre de tránsito. Noviembre de esperas. Noviembre nostálgico. Este año te olvidaste de traer caramelos y arrojas gotitas de lluvia, a contraluz. En cada gota vislumbro un sueño, un viaje, una ilusión, una promesa.


Noviembre susurrador. Murmuras bajito, versos al oído, para que nunca te olvide. Y en los susurros de tus labios subyace mi añoranza.


Noviembre que una vez me diste tanto pero que el tiempo se encargó de borrar. Aun sigo creyendo en tu dulzura y en tu vaivén sin sentido. Porque al fin y al cabo los que le damos sentido a la vida somos nosotros mismos y una vida sin vaivenes es una vida plana. Noviembre de torbellinos, Noviembre de tiovivos, Noviembre huracanado.


Noviembre, que me has quitado el sol. Que frio te veo este año, que nuboso, que lejano…


Noviembre dulce, recupera tu bolsa de caramelos y sigue endulzando mi vida. No hay otoño sin ti. Dulce Noviembre, dulce esperanza, dulce estación. Porque a veces pasa, porque sigo esperando que pase, porque sigo creyendo en ti.